BORN TO BE
Bebés y mascotas ¿Cómo fomentamos una relación saludable?
Los tips más importantes para lograr una buena relación entre los que más amamos

La llegada de un nuevo integrante a la familia podría plantear algunos retos ¿Cómo será la relación entre nuestro bebé y el perro o el gato? ¿Existirán celos? ¿Podremos dejarlos solos? O la organización en casa ¿Cómo será de complicada la logística? Y algo importante ¿Es suficiente con las medidas de higiene que ya tomamos o tenemos que extremarlas?. Aunque parezca complicado , un bebé y una mascota pueden formar un vínculo perfecto.La relación que establezcan puede ser muy beneficiosa para los niños pequeños al igual que para el animal, pero eso sí , la convivencia no puede hacerse de cualquier manera.Ha de estar sometida a un estricto control por parte de los padres y los dueños de las mascotas.
Teniendo en cuenta algunos factores tal y como lo explica Pancho Cavero veterinario etólogo “No es lo mismo estar frente a un cachorro que ante un perro adulto, influye el tamaño , el peso y otras características físicas del animal”. Además, “Los antecedentes del animal en cuanto a socialización y uso de castigo en la educación han de ser tenidos en cuenta,señala Cavero desde su clínica veterinaria.
Acá mencionamos algunos puntos a tomar en cuenta:
-Máxima higiene: Esta es posiblemente una de las partes más importantes para lograr una convivencia saludable, ya que en casa hay niños pequeños. Es momento de extremar la higiene. Por ello, desparasitar a nuestros cachorros periódicamente y tener al día sus vacunas es de suma importancia. No viene mal de hecho que se haga un control exclusivo con el veterinario antes que el bebé llegue a casa. Además, es recomendable evitar el contacto del recién nacido y las mascotas en las primeras semanas ya que se puede presentar alguna reacción alérgica. Al inicio debemos vigilar sobretodo que nuestro perro o gato no le haga daño al bebé con sus patas y sus uñas.
Según nos cuenta Franco Bonafina, un padre primerizo, ha extremado la limpieza en el hogar desde que llegó al mundo Cayetina, su hija de 3 años. “El suelo en la casa ha de estar siempre impoluto porque mi hija siempre utiliza todo el espacio y siempre se lleva los juguetes a la boca”, asegura. Además , nos cuenta que Otto su perro de raza de Akita Inu es muy afectivo y él evita de alguna manera que su pequeña le de besos en el hocico.“Si quieres puedes dejar que tu perro de un lametón, en la mano, pero en lo personal cuando mi hija tenía 6 meses establecíamos ese contacto, de manera muy inusual”, comenta Franco.
-Revisar las rutinas:
Por otro lado , debemos fijarnos en aquellas actividades que realizamos con nuestra mascota en un día normal y analizar cómo pueden afectar las mismas a partir de la llegada del bebé; si hay algo que queremos cambiar, no debemos hacerlo cuando el niño ya esté aquí ,sino antes.Por ejemplo: si el perro se sube al sofá y queremos evitarlo, debemos enseñarle desde ya que no lo haga, para que no se sienta desplazado por el recién nacido.
-Establecer horarios regulares:
También es recomendable intentar mantener un horario fijo para las comidas del perro, porque esto ayudará a prevenir la ansiedad y a establecer un vínculo que beneficie al bebé cuando comience a comer alimentos sólidos. De hecho, debemos mantener horarios en el tema de los paseos ya que con ello podemos fomentar el hábito de que ambos disfruten del aire fresco.
-Crear un ambiente cálido:
Otro tema es propiciar un lugar agradable porque nuestras mascotas relacionan muchas veces la llegada de un nuevo integrante con “la falta de atención” o “el castigo”. Y debemos orientarlos a entender que no es de esta manera. Es recomendable utilizar la “recompensa” para un comportamiento obediente y relajado en presencia del niño, así el animal desarrollará una asociación positiva.
-Las primeras tomas de contacto:
Algo para resaltar tiene que ver con el primer contacto.Por ello Pancho Cavero comparte algunos consejos a implementar antes, durante y después de las primeras interacciones entre nuestra mascota y nuestro nuevo integrante:
Antes de las primeras interacciones:
-Es importante que el animal se acostumbre al olor del nuevo miembro de la familia.
-Debemos reforzar las órdenes básicas de obediencia para controlar su comportamiento. Durante las primeras interacciones:
-Es recomendable esperar un tiempo antes de dejar a la mascota sola con el bebé, especialmente al principio.Siempre debemos supervisar sus interacciones de cerca.
- El vínculo debe ser natural, si la mascota luce incómoda o asustada apartarla.Siempre tenemos que respetar su espacio
Después de las primeras interacciones:
-Mantener las reglas y rutinas de la mascota tan consistentes como sea posible después de la llegada del bebé para proporcionar seguridad y previsibilidad.
-También a medida de que el bebé vaya creciendo debemos permitir interacciones más directas, como acariciar suavemente al perro bajo supervisión. Siempre asegurándonos que ambos estén cómodos con esas interacciones. “Siempre debemos recordar que cada mascota es única y puede tener diferentes reacciones a la llegada del bebé. La paciencia , la consistencia y el esfuerzo positivo son esenciales para establecer un vínculo seguro”, afirma Cavero.
Asimismo, un estudio realizado por La American Kennel Club(AKC), organización encargada de registrar el pedigree de perros de raza pura en Estados Unidos, explica que las mascotas son capaces de generar fuertes conexiones con las personas en relación con el tiempo que pasan juntos.“Cuando un perro tiene un fuerte “apego al bebé” , es natural que se vuelva protector, explica la asociación. Baltazar Nuozzi, creador de “Baltavet” (escuelita canina) nos menciona en relación a lo anterior que los perros desarrollan un deseo de tener un compañero de juegos o alguien que les preste atención, por lo que el bebé puede ser la opción. Si bien el instinto del animal genera que exista ese sentimiento de protección hacia el más vulnerable, es necesario un proceso de socialización para prepararlo ante la llegada de alguien nuevo, explica Baltazar Nuozzi adiestrador de perros y especialista en comportamiento animal.
“Cuando nace un bebé, los nuevos olores, las imágenes y sonidos son diferentes para el perro” .Por esta razón, la organización explica que la clave para establecer el comportamiento de un animal es por medio del entrenamiento y la socialización. Como vemos, la relación entre los dos integrantes más vulnerables de una familia amerita un procedimiento especial. Según la Sociedad Argentina de Pediatría, “La relación de un niño con un animal doméstico, bajo circunstancias debidamente controladas , es beneficiosa para ambos.Las mascotas establecen vínculos de apego con los niños y la relación resulta positiva en aspectos afectivos, en refuerzo de la personalidad, promoción de autoestima y en desarrollo cognitivo”. Sin embargo, “existen riesgos”. Por eso, debemos incorporar los diversos tips mencionados , para así conseguir una relación saludable.
Bebés y mascotas: Lo que no debemos hacer
No obstante,la pediatra Natalia Bikel, nos menciona una serie de cuestiones a evitar:
-Es importante elegir como mascota a un perro o un gato y no especies exóticas.
-No debemos compartir juguetes del bebé con la mascota (ni viceversa).
-Tenemos que prestarle la misma atención a ambos.
-Siempre debemos intentar minimizar el riesgo de accidentes y mordeduras supervisando la interacción entre el bebé y la mascota,sobretodo con el cambio de etapas y desarrollo.
-Debemos enseñarle a los niños y niñas a tener cuidado con animales desconocidos, evitando que acerquen sus manos a la boca del animal, así como impidiendo que acaricien o toquen a un animal en la calle. Para finalizar, la pediatra recomienda que el animal participe de las actividades que se proponen junto con el nuevo integrante.
En conclusión, el vínculo entre la mascota y el bebé es una relación única y especial que puede enriquecer la vida de ambos de manera significativa, por ello debemos fomentar una buena relación saludable.Ya que este tipo de conexión ,como afirman los especialistas que accedieron a hablar con Born to be podrían ofrecer también beneficios, al cultivar un ambiente de amor , paciencia y cuidado , porque los bebés aprenden valiosas lecciones sobre empatía, responsabilidad y compañerismo desde una edad temprana. La presencia de una mascota proporciona al bebé un amigo fiel que está ahí para compartir alegrías y consolar momentos de tristeza. Además, las mascotas brindan un sentido de seguridad y apoyo, contribuyendo así al bienestar emocional del bebé. En última instancia, el vínculo entre una mascota y un bebé es una relación mutua que puede durar toda la vida. Los expertos indican que en un lugar donde se fomenta el respeto entre las mascotas y los bebés, se cultiva un ambiente cálido que perdurará a lo largo del tiempo.